DOCTOR, ¿PORQUÉ MI HIJO ES TAN FEO?
Os dejo un texto sin desperdicio: se trata de un anecdotario médico recogido por Nicolás Fajardo durante sus más de 14 años como pediatra en el servicio de urgencias del hospital Materno Infantil de Granada.
Por cierto, un aviso: la anécdota de la abuela que no recuerda el nombre de su nieta, es simplemente descacharrante. No sé si me ha cogido con el día tonto, pero cada vez que me acuerdo, me entra la risa floja. A ver que os parece:
En una ocasión, al no encontrarle nada a una niña, el médico dijo que le pusieran en el diagnóstico «Consulta porque le huelen los sobacos».
"Nene, aquí huele a chotuno"
En otro caso, a las ocho de la mañana llegó un padre con su Josefo y se quedó en observación. Al poco tiempo, se acostó el padre en la cama con el hijo. Poco después, se levantó el niño y quedó el padre tumbado en la cama, hasta que llegó la enfermera y se encontró al niño en la silla observando al padre, dormido en su cama. Pero los acompañantes dan para mucho más.
*
Señora, ¿cómo se llama su nieta?
Pues espere usted, porque no me acuerdo.
¿Cómo que no se acuerda?
Pues no, no me acuerdo, se lo puso mi hijo y no me acuerdo. Pregunte a mi marido.
Noemí, dijo el marido de la señora. Y dijo la abuela: «Anda, y yo me he tirado toda la semana llamándola, Nuevemil».
"Mira mi Nuevemil, que bonica está"
En otro caso, llamó un padre por teléfono muy preocupado por la tardanza de su familia. Se le explicó que su hijo estaba en observación esperando una analítica y que no se preocupara. Contestó el padre: «No, si por eso no es, es para que le digan a mi mujer que a qué hora tengo que apagar la olla exprés».
*
Otro día, el médico preguntó a una señora:
¿Qué le pasa a su hijo?
Pues que cuando le damos un guantazo, le queda un dolor de cabeza todo el día.
*
Recuerda también Fajardo el día que le pasaron la hoja de urgencias con un niño de 91 años. Habían puesto en el ordenador como fecha de nacimiento el 16-12-1906. O aquel durante la feria del Corpus, en el que llegó una madre con su hijo de pocas semanas y le dice al médico: Es que tiene vómitos.
No pasa nada, le dais líquidos a sorbitos y...
También tiene diarrea.
No se preocupe, le ponemos a dieta y...
Y tiene muchos mocos.
Le hacen lavado con suero y...
Mire usted doctor, la verdad es que, lo que pasa es que mi niño es muy feo. No me lo podría ingresar para ver por qué es tan feo o hacerle algunas pruebas.
"Vale, es de belleza huidiza, pero es más simpático..."
En otra ocasión, un padre decía que le faltaban veinte duros que tenía dentro del coche y que le hicieran una radiografía a su hijo por si se los había tragado. Negativo. «¿Vaya, pues entonces seguiremos buscando debajo de la esterilla!», exclamó.
"¿Porqué no estudié veterinaria?"
No menos curiosa es la situación en la que un radiólogo le preguntó a un chaval su edad y respondió: «Tres años (medía 1,30 centímetros y pesaba 25 kilos)». El radiólogo, sorprendido, miró a la madre y ésta respondió: «Es para no pagar el autobús».
Texto visto en :Ya está el listo que todo lo sabe.
Fuente: Vocento
Fotos: Google (los comentarios malos son mios,
¿eh?)

cuartosinascensor dijo
La anécdota de la abuela es muy buena,me ha recordado un poco a una de las mias,que era andaluza y a los peatones los llamaba peonatos y a Kung fu cus cus.
Mi otra abuela que tiene siete hijos y un montón de nietos, a veces tiene que repasar los nombres de todos hasta dar con el mio o el de mi hermano.
Saludos.
7 Septiembre 2006 | 04:45 PM